Ayer de mañana, tuve como siempre, clase de matemática en el liceo. Como todos los días, el ruido de murmullos, gritos, movimiento de bancos, etc. era incesante, y eso provocó la molestia del profesor. Después de haber pedido silencio alrededor de 7 veces, más o menos, el volumen del ruido disminuyó y así fue que pasaron mis compañeros a hacer las operaciones planteadas en el pizarrón. Otra vez ruidos, otra vez charlas. Entre todas esas personas hablando, surgió la conversación sobre las figuritas del Mundial. Sí, las colecciono como muchas otras personas. Por lo general, es un tema al que se suelen referir los varones, pero ese estereotipo, etiqueta, o lo que sea, no va conmigo. Luego de haber comentado algo sobre las figuritas, y a su vez, sobre fútbol; sentí que alguien me dijo que el fútbol no era un asunto de mujeres, que las mujeres que les interesa ese deportes, son directamente "marimachos", "machonas", o como le quieran decir. Por más de que trato de hacer oídos sordos a las muchas críticas que suelo recibir, eso igualmente me bajó el ánimo. ¿Cuántas veces me han dicho que parezco un varón por el simple hecho de que me gusta, jugué, y hablo de fútbol? Los minutos fueron pasando, ví que un compañero habló con el profesor acerca de un partido jugado hace unos días por la Champions League. Quise comentar algo acerca de eso, pero me arrepentí enseguida. ¿Debía o no debía hacer eso? Una vez que mi compañero se fue del escritorio, me dirigí hacia allí y comencé a hablar con el profesor (gran aficionado del fútbol, según sus propias palabras). Allí lo largué todo, no hubo nada que me detuviese, literalmente. Mis palabras fueron algo como ésto: "Profe [profesor], a veces me siento rara porque soy mujer y amo el fútbol, me divierto mucho jugando y hablando de fútbol. Es una de las cosas que me supo hacer feliz y me hace feliz todavía. Todos me dicen 'machona', a veces me molesta [a veces no, casi siempre], e incluso e seguido modas para que dejen de criticarme".
Mi profesor quedó impresionado y luego me dijo "A mí me parece perfecto que a las mujeres les guste el fútbol. Que jueguen también. Al contrario, no son para nada "machonas", esos son cosas que impone la sociedad. Otra cosa, que te guste algo que a muchas no, te deja más enseñanzas, más cultura, sabés más gracias a eso. Es mejor que seas vos y que te sigan gustando cosas que a los otros no [el fútbol], que unirte al pelotón [multitud] solo por conveniencia o para ser igual a los demás".
Se imaginarán que en mi cara quedó una sonrisa de oreja a oreja, y me importó nada lo que dijeran los demás sobre mí. Mi profesor me inspiró con esa frase, me dejó contenta. Ahora tengo esas frases grabadas a fuego, y punto, las voy a recordar siempre.