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jueves, 20 de agosto de 2015

El arte de recordar, el arte de viajar

Quise titular este post "putovanje", "viajar" en croata, pero sonaba muy mal, en especial la primer parte de la palabra. Luego "voyage", y "viajar" en muchos más idiomas, pasando por el noruego, el vasco, y el malayo. Finalmente llegué a la conclusión de que el arte de recordar y el arte de viajar son lo que más representa lo que publicaré a continuación: las mejores fotos de viajes (cortos y largos) que he hecho.

Notre Dame un domingo de Pascuas;
gente, rayos del sol, y el Sena.

El sol se pone sobre el Río de la Plata; empieza la tardecita
en Colonia del Sacramento.

Esto es solamente un trocito de Londres, hay que
descubrir el resto.

Me gustan los autos viejos,
por suerte en La Floresta hay muchos.

Uno se siente en el paraíso, y no es para menos,
transitando una ruta panorámica en Lavalleja.

Notting Hill es real.

Mi Las Vegas NO es tu Las Vegas,
por eso me gusta.

 Dicen que cada atardecer es único,
como por ejemplo este en Punta del Este.

Me gustan las formas geométricas en armonía,
como me pasó una vez en José Ignacio.

Detalles que mi ojo (cámara) captó en Versalles.

sábado, 25 de julio de 2015

Cambiar de vez en cuando

¿Quién dice que cambiar por decisión propia está mal? En los últimos años he cambiado mucho mi personalidad, mis gustos, mi estilo, y muchas cosas más; de esos cambios profundos y no tan profundos que experimenté, pocos recuerdo que hayan sido por decisión propia y por placer. Cambiaba porque quería ser como los demás, porque quería ser aceptada, porque tenía miedo de ser diferente, de ser igual, del ser clasificada como algo no muy agradable para el resto de las personas, y muchas razones más. Y últimamente decidí cambiar para encontrar lo que verdaderamente amo: el ser yo misma y recorrer caminos desconocidos.

Viajar.
Creo que esta obsesión de viajar continuamente, comenzó a mediados del año pasado, cuando fui de vacaciones con mi familia a Colonia del Sacramento (nota completa aquí). A partir de allí, experimenté una serie de cambios que me llevaron a hacer una lista de destinos que quiero conocer, el querer salir todo el tiempo, y el agobiarme de mi ciudad. El viaje a Londres y París me cambió mucho mi mentalidad, lo mismo el tener amigas de otros países, regiones, o culturas. Ahora disfruto con tan solo salir de mi ciudad, poder respirar otro aire, escuchar música que me inspira en esos lugares, escribir también acerca de esos destinos, y tomar cuantas más fotografías pueda.

"Summertime Vibes", Parque del Plata, Junio 2015.

Música.
Cambiar a veces supone cambiar gustos, y esta vez, en la materia de música, opté por la música indie. Spotify me fue de gran ayuda, pude conocer muchas bandas y cantantes, que hoy en día escuchó todo el tiempo, así como esta plataforma me ayuda a conocer más y más.
Ya he comentado y recomendado aquí, a algunos artistas, y me gustaría seguir haciéndolo, pero corro el riesgo de transformar esto en un blog de música, y no de interés general, como supongo que es.
A continuación, les dejo una playlist que creé especialmente para el blog. Link

Estilo.
Cuando regresé de mi viaje a Europa y fui por primera vez a un shopping de aquí, ya que debía cambiar unas prendas, me sentí terriblemente mal. ¿La razón? En Europa (o por lo menos en Inglaterra y Francia), los talles eran para cuerpos normales, para personas "normales", y no el hecho que se da aquí que puede definirse como "la ropa linda y exclusiva para flacos/as, y el resto que tenga lo que puede por su talle". Sí, así podrá funcionar el mercado, pero no el autoestima de muchos adolescentes, como yo. Aquí, yo soy talle L, e incluso a veces XL; cuando en Europa era cómodamente un M ¡y una vez fui S! Incluso ropa de diseñador me entraba.
Queridas tiendas tan frecuentadas por adolescentes uruguayas (Daniel Cassin, Piece of Cake, Forever 21, N+, etc.), ¿no deberían abrir de una vez los ojos y cambiar?

sábado, 15 de marzo de 2014

Fotografía, Edición, y La Floresta: mi Trío Favorito.

Muy pocas veces se nos pasa por la cabeza que somos posibles de grandes cosas, con tan sólo una cámara de fotos o un programa de edición. Al darnos cuenta, se nos abren las puertas de la imaginación, los recuerdos, y el amor hacia la vida y el Mundo.
Uno de mis hobbies, siempre ha sido el diseño gráfico, ya sean portadas de Facebook, blends, o agregar efectos a algunas fotos. Me gusta hacer un poco de todo con el programa Photoshop, y gracias a él pude crear las fotografías que hoy les presento.
En cuanto a la fotografía, no es algo que se me da muy bien, pero me gusta sacar fotos y conservarlas, darles una miradita de vez en cuando, pasárselas a conocidos. Si hablamos de las siguientes fotografías, fueron tomadas durante mis pasadas vacaciones de verano en el balneario La Floresta, aquí en Uruguay. Tengo la oportunidad de ir muy seguido allí, y cada vez que voy, me gusta deleitarme con sus variados paisajes, desde un arroyo lleno de vida al Oeste, las playas seguras y amplias, así como el ambiente familiar y de barrio/ciudad, que hay sobre todo en la zona Este del balneario.
El lugar es una joya de la Costa de Oro (como se le denomina a la zona donde se encuentra), ya que por allá, por los años '20, '30, y '40; era el centro turístico favorito para la mayoría de los viajeros extranjeros que pasaban por suelo uruguayo. Se podía acceder a este punto, en tren desde la estación ferroviaria ubicada más al Norte, así como desde un pueblo cercano llamado Soca. La construcción de un puente cerca de la desembocadura del arroyo Solís Chico (al Oeste del balneario), hizo que el tren pasara con mucha menos frecuencia hasta desaparecer. Muchos años más tarde, se construyó una nueva ruta hacia el NE del país, sin pasar por el poblado de Soca, como lo hacía anteriormente. El pueblo quedó apartado de la ruta y con muchísimos menos visitantes que antes; una situación comparable con la historia del pueblo de la película animada, Cars.
Hoy en día el balneario sigue siendo frecuentado, pero no con el esplendor que tuvo hace ya varias décadas; aunque busca volver a esos tiempos de oro, con varias celebraciones en verano, como lo son la Noche Blanca y la carrera anual de 7km en Enero, y un desfile de cachilas antiguas en Febrero. Los leales veraneantes, así como los habitantes permanentes, saben disfrutar hasta la última plazoleta de éste hermoso lugar.

Por todas esas razones, comparto con ustedes estas dos fotos que he logrado crear gracias a mi cámara y Photoshop, así como la belleza del lugar:

Vintage Floresta. Crecí viendo fotos antiguas del balneario, de esas que muchas veces son coloreadas. Traté de lograr ese efecto con Photoshop, y creo que me quedó uno muy bueno que refleja la mezcla de naturaleza y el hombre en este lugar, así como la presencia de antiguas construcciones en el lugar, marcando la historia de éste.

Peaceful Evening (Tardecita Pacífica). Los atardeceres en La Floresta son magníficos, y en esta foto que tomé del Edificio La Floresta (ex-hotel), quedara plasmado la tranquilidad del lugar, así como que, de acuerdo a la hora en que fue tomada, pareciera que el balneario está listo para irse a dormir o tomar una siesta.