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sábado, 25 de julio de 2015

Cambiar de vez en cuando

¿Quién dice que cambiar por decisión propia está mal? En los últimos años he cambiado mucho mi personalidad, mis gustos, mi estilo, y muchas cosas más; de esos cambios profundos y no tan profundos que experimenté, pocos recuerdo que hayan sido por decisión propia y por placer. Cambiaba porque quería ser como los demás, porque quería ser aceptada, porque tenía miedo de ser diferente, de ser igual, del ser clasificada como algo no muy agradable para el resto de las personas, y muchas razones más. Y últimamente decidí cambiar para encontrar lo que verdaderamente amo: el ser yo misma y recorrer caminos desconocidos.

Viajar.
Creo que esta obsesión de viajar continuamente, comenzó a mediados del año pasado, cuando fui de vacaciones con mi familia a Colonia del Sacramento (nota completa aquí). A partir de allí, experimenté una serie de cambios que me llevaron a hacer una lista de destinos que quiero conocer, el querer salir todo el tiempo, y el agobiarme de mi ciudad. El viaje a Londres y París me cambió mucho mi mentalidad, lo mismo el tener amigas de otros países, regiones, o culturas. Ahora disfruto con tan solo salir de mi ciudad, poder respirar otro aire, escuchar música que me inspira en esos lugares, escribir también acerca de esos destinos, y tomar cuantas más fotografías pueda.

"Summertime Vibes", Parque del Plata, Junio 2015.

Música.
Cambiar a veces supone cambiar gustos, y esta vez, en la materia de música, opté por la música indie. Spotify me fue de gran ayuda, pude conocer muchas bandas y cantantes, que hoy en día escuchó todo el tiempo, así como esta plataforma me ayuda a conocer más y más.
Ya he comentado y recomendado aquí, a algunos artistas, y me gustaría seguir haciéndolo, pero corro el riesgo de transformar esto en un blog de música, y no de interés general, como supongo que es.
A continuación, les dejo una playlist que creé especialmente para el blog. Link

Estilo.
Cuando regresé de mi viaje a Europa y fui por primera vez a un shopping de aquí, ya que debía cambiar unas prendas, me sentí terriblemente mal. ¿La razón? En Europa (o por lo menos en Inglaterra y Francia), los talles eran para cuerpos normales, para personas "normales", y no el hecho que se da aquí que puede definirse como "la ropa linda y exclusiva para flacos/as, y el resto que tenga lo que puede por su talle". Sí, así podrá funcionar el mercado, pero no el autoestima de muchos adolescentes, como yo. Aquí, yo soy talle L, e incluso a veces XL; cuando en Europa era cómodamente un M ¡y una vez fui S! Incluso ropa de diseñador me entraba.
Queridas tiendas tan frecuentadas por adolescentes uruguayas (Daniel Cassin, Piece of Cake, Forever 21, N+, etc.), ¿no deberían abrir de una vez los ojos y cambiar?

lunes, 29 de junio de 2015

Apuntes de un viaje a París

Escribir esto a modo de diario hubiera sido, sin lugar a dudas, un cliché; sin embargo, hacerlo en forma de apuntes me ayuda a expresar mejor y compartir mis pensamientos de mi experiencia en la capital francesa.

• Mi primer impresión al bajarme del tren Eurostar y esperar 40 minutos por un chofer que nunca llegó, fue "¡odio Francia!". Y ese odio hacia los galos fue en aumento, conforme avanzó ese primer día.
• "Los franceses no son para nada cálidos, ¿podemos volver a Inglaterra?". Ese primer viernes en París fue de mal en peor. En especial cuando un mozo se enojó en un típico café, por solo pedir tres capuccinos y tres baguettes. "¿Sólo eso?", fue su pregunta. Sí, sólo eso, muchas gracias por tu amabilidad.
• A veces el lujo que uno ve a través de una pantalla, lo ve luego frente a sus ojos y ¿por qué no? en sus propias manos. Cuando fuimos a las galerias Lafayette, sin dudadarlo, comenzamos a gastar nuestro dinero en tiendas en las que rara vez volveremos a comprar. Nos fuimos con relojes y vestidos en nuestras bolsas.
• ¡Ah, Versalles! Un lugar que valió totalmente la pena, hermoso de principio a fin. Los jardines fueron el highlight, y el único contra, fue la exesiva cantidad de gente que sacaba fotos a cosas tan mundanas como un video informativo.
• Si hay algo que es icónico de París, es la Torre Eiffel. Obviamente, lo más famoso, lo que todo el mundo reconoce de la capital francesa. En nuestro tercer día en Francia, subimos los trescientos y unos más metros de este monumento, de donde se obtiene una vista espectacular, por no decir de las más espectaculares.
• Un ómnibus turístico nos llevó a Monmartre, donde el arte me tocó en lo más profundo y me hizo comenzar a ver las cosas referidas a este asunto, de otra manera.
• Tuvimos el almuerzo más caro de nuestro viaje, comiendo comida fina, sabrosa, y original. Luego seguimos visitando tanto zonas icónicas como los Campos Elíseos y otras que las etiquetaría con la materia del liceo cívica, pero que no dejan de ser bonitas.
• En nuestro último día en Francia, visitamos la Bastilla y diferentes lugares de interés, en un día que fue totalmente soleado, nada comparado a lo que habían sido los anteriores.

Tras estos breves apuntes que resumen, más o menos, mi viaje a París; me gustaría agregar que recomiendo esta ciudad totalmente para aquellas personas que deseen visitarla por primera vez. ¡Y espero poder volver!

martes, 17 de febrero de 2015

Migues


Calles polvorientas en un pueblo en el medio de la nada podrían haberme dado miedo años atrás, pero ahora puedo decir oficialmente que no tengo más miedo. ¿Por qué? Las calles polvorientas tienen su propia belleza, los pequeños pueblos "fantasmas" también, y estar en el medio de la nada, lejos de tus problemas, es algo bastante relajante.
En cada pueblo fuera de la capital, encontrarás una plaza. Una plaza principal, para ser más exactos. Y todo pasa desde allí. Como el Big Bang, la vida en ese pueblo gira en torno a ese punto. Al lado de la plaza, hay una iglesia, hay un bar, y algunas tiendas aún visitadas; "tiendas comunes" para una persona que vive en la ciudad.
La paz es muy bien conocida en esas tierras. Y sin embargo, la gente está abandonando esas tierras. Yo estoy buscando un poquito más de paz en mi vida, pero para ser honesta, no podría vivir allí; y no hay nadie a quien culpar por el hecho de que estoy acostumbrada a vivir en la caótica ciudad en la que me crié. Simplemente, no me sentiría capaz. Sin embargo, en sueños, veo personajes creados por mí misma, que viven allí, teniendo una vida perfecta (o quizás no del todo perfecta), pero amando ese lugar.
Un gran número de tiendas cerradas se suman al casi desierto pueblo; pero en el alma de esos veteranos del lugar, el pueblo aún es joven y tiene mucho por vivir. Algunas casas viejas han sido reformadas y ahora tienen estilo, tanto que yo me compraría unas cuantas si tuviera suficiente dinero, simplemente para decorarlas de la forma que quiero, además de conseguir inspiración cada vez que yo visite ese lugar.
Las primeras preguntas que vienen a mi mente son: "¿cuándo fue la 'edad de oro' de este pueblo?", "¿qué pasó que ahora no es nada más que un pueblo 'fantasma'?". Nadie sabe las respuestas, y pienso que tampoco nunca nadie las sabrá. Lo único que sé es que este pueblo nunca desaparecerá del todo.

viernes, 15 de agosto de 2014

Diario del Viajero: Colonia del Sacramento

Hola luego de mucho, mucho tiempo! Se siente bien escribir aquí devuelta luego de un largo tiempo en el que no pude a causa de pruebas, exámenes, y demás. Hoy traigo una nueva especie de "sección" en la que me gustaría compartir mi opinión sobre lugares que he visitado. Para empezar, les contaré un poco sobre Colonia del Sacramento, una hermosa e histórica ciudad uruguaya.

Historia:
La ciudad de Colonia del Sacramento fue fundada por conquistadores portugueses en 1680, con fines de arrebatar territorios a España y tener un punto estratégico a la salida del Río de la Plata. Con el paso de los años, la ciudad pasó de manos portuguesas a manos españolas, y viceversa. Hoy en día es Patrimonio Histórico de la Humanidad, declarada por la UNESCO.

Turismo:
Es un punto muy frecuentado tanto por el turismo regional, como internacional. Está ubicada a tan solo 55 km de Buenos Aires, y desde el puerto salen barcos hacia la capital argentina con mucha frecuencia. Sus pintorescas calles del barrio histórico, se conservan desde la época de la colonia; muchas de estas casas funcionan actualmente como museos o comercios, aunque hay algunas en las que vive gente. Las calles empedradas, el faro, la muralla son postales únicas de esta ciudad.
Algunos puntos que sí o sí deberían visitar:
  • Calle de los Suspiros (foto). Quizás la postal más conocida de la ciudad la tomará aquí. Casas de la época colonial se conservan en esta calle hoy en día peatonal. Pintoresca y sencilla, imposible irse de Colonia sin una postal de esta callecita.
  • Faro. El faro de la ciudad de Colonia del Sacramento cuenta con una altura de 34 mts, y se destaca por toda la ciudad. Se obtienen excelentes vistas panorámicas desde sus dos miradores, tanto de la ciudad, como de Buenos Aires en los días despejados.
  • Muralla y Portón de Campo. El Portón de Campo y la muralla se conservan desde su construcción por los portugueses. Foto obligada allí, así como subir hacia la base de la muralla. Locales comerciales a ambos lados (cafeterías, boutiques, restaurantes).



También visitar:
Si bien la ciudad es bastante grande, también hay muchos puntos de interés dentro del departamento. Uno de ellos es Colonia Suiza (o Nueva Helvecia); es una colonia de suizos, alemanes, y austríacos en el sur del departamento. Las casas se caracterizan por tener un estilo típico de estos países, así como tener el escudo perteneciente a la zona de origen de sus propietarios. Otro punto de interés, es la Estancia Anchorena, actualmente residencia vacacional del primer mandatario. En sus primeros tiempos, perteneció a un importante empresario argentino, quien la donó al gobierno uruguayo. Visitas guiadas por el parque (faro, alrededores, vista de la casa del presidente, avistamiento de ciervos).

El Diario del Viajero:
"Si bien ya había ido muchas veces a Colonia, hacía mucho tiempo que no me daba una vuelta por esta pintoresca ciudad, por lo que decidí ir devuelta y disfrutar de este lugar. Además de las típicas visitas al Barrio Histórico, pude recorrer el departamento más a fondo. Colonia Suiza fue una de las mejores paradas: un muy lindo ambiente, que nos hace sentir como estar en otra parte del planeta.
El estar alojados allí, nos dio la ventaja de dedicar los días a visitar diferentes lugares. Para aquellos que visitan Colonia por primera vez, deberían enfocarse en conocer la parte histórica de la ciudad, así como otros puntos de interés como el Real de San Carlos o la rambla, ubicados también en la ciudad. Para aquellos como yo, que hemos ido ya muchas veces, que mejor idea que hospedarse en la ciudad e ir a visitar otros puntos. La Estancia Anchorena es un hermoso lugar al que no había ido antes y me sorprendió con su belleza; lo recomiendo como un paseo para pasar la mañana, excelente recorrido por el parque a cargo de los guías.
Esto es, en resumen, mis opiniones sobre viajar a esta histórica y pintoresca ciudad del suroeste uruguayo."


sábado, 15 de marzo de 2014

Fotografía, Edición, y La Floresta: mi Trío Favorito.

Muy pocas veces se nos pasa por la cabeza que somos posibles de grandes cosas, con tan sólo una cámara de fotos o un programa de edición. Al darnos cuenta, se nos abren las puertas de la imaginación, los recuerdos, y el amor hacia la vida y el Mundo.
Uno de mis hobbies, siempre ha sido el diseño gráfico, ya sean portadas de Facebook, blends, o agregar efectos a algunas fotos. Me gusta hacer un poco de todo con el programa Photoshop, y gracias a él pude crear las fotografías que hoy les presento.
En cuanto a la fotografía, no es algo que se me da muy bien, pero me gusta sacar fotos y conservarlas, darles una miradita de vez en cuando, pasárselas a conocidos. Si hablamos de las siguientes fotografías, fueron tomadas durante mis pasadas vacaciones de verano en el balneario La Floresta, aquí en Uruguay. Tengo la oportunidad de ir muy seguido allí, y cada vez que voy, me gusta deleitarme con sus variados paisajes, desde un arroyo lleno de vida al Oeste, las playas seguras y amplias, así como el ambiente familiar y de barrio/ciudad, que hay sobre todo en la zona Este del balneario.
El lugar es una joya de la Costa de Oro (como se le denomina a la zona donde se encuentra), ya que por allá, por los años '20, '30, y '40; era el centro turístico favorito para la mayoría de los viajeros extranjeros que pasaban por suelo uruguayo. Se podía acceder a este punto, en tren desde la estación ferroviaria ubicada más al Norte, así como desde un pueblo cercano llamado Soca. La construcción de un puente cerca de la desembocadura del arroyo Solís Chico (al Oeste del balneario), hizo que el tren pasara con mucha menos frecuencia hasta desaparecer. Muchos años más tarde, se construyó una nueva ruta hacia el NE del país, sin pasar por el poblado de Soca, como lo hacía anteriormente. El pueblo quedó apartado de la ruta y con muchísimos menos visitantes que antes; una situación comparable con la historia del pueblo de la película animada, Cars.
Hoy en día el balneario sigue siendo frecuentado, pero no con el esplendor que tuvo hace ya varias décadas; aunque busca volver a esos tiempos de oro, con varias celebraciones en verano, como lo son la Noche Blanca y la carrera anual de 7km en Enero, y un desfile de cachilas antiguas en Febrero. Los leales veraneantes, así como los habitantes permanentes, saben disfrutar hasta la última plazoleta de éste hermoso lugar.

Por todas esas razones, comparto con ustedes estas dos fotos que he logrado crear gracias a mi cámara y Photoshop, así como la belleza del lugar:

Vintage Floresta. Crecí viendo fotos antiguas del balneario, de esas que muchas veces son coloreadas. Traté de lograr ese efecto con Photoshop, y creo que me quedó uno muy bueno que refleja la mezcla de naturaleza y el hombre en este lugar, así como la presencia de antiguas construcciones en el lugar, marcando la historia de éste.

Peaceful Evening (Tardecita Pacífica). Los atardeceres en La Floresta son magníficos, y en esta foto que tomé del Edificio La Floresta (ex-hotel), quedara plasmado la tranquilidad del lugar, así como que, de acuerdo a la hora en que fue tomada, pareciera que el balneario está listo para irse a dormir o tomar una siesta.