domingo, 1 de junio de 2014

Orgullo

Hace tiempo que no comparto nada con ustedes, por eso decidí volver a postear algo y espero que lo disfruten...

Como ya sabrán, me gusta hablar sobre vivencias, hoy quiero escribir sobre algo que me pasó el otro día, que creo que me ha bajado a Tierra, o simplemente me ha mostrado que no hay nada malo con saber de donde venimos.
Estaba en una página en la que a través de mails, se puede hablar con personas de todo el mundo, cuando me llegó un mensaje de una chica de Londres, diciendome que le gustaría hablar con alguien de Sudamérica. Yo le respondí que lo mismo me pasaba con alguien de Londres. En su siguiente mensaje, me preguntó como se sentía vivir en éste continente, y allí viene el punto que quiero tratar hoy.
Nací, crecí, y sigo viviendo en Uruguay, ese país chiquito, rodeado por los gigantes de Brasil y Argentina. Mi país no es el más conocido del mundo ni del continente, tiene apenas tres millones de habitantes, una superficie de alrededor 176.000 km2. Fuimos colonia española desde tiempos de la colonia, y nos independizamos en 1825; pero no quiero dar una clase de geografía ni historia, sino que mostrar lo orgullosa que me siento de vivir aquí.
No le pude contestar que se sentía vivir en Sudamérica, ya que las únicas zonas que he visitado de este continente, es la región en la que vivo (Uruguay, Brasil, y Argentina). Le conté como se siente vivir en mi país, vivir en su capital: la más austral del mundo; como era la gente, la situación de ésta. Acá somos todos o descendientes de españoles o italianos, tenemos nuestras expresiones: "bizcochos", "garrafa". Tenemos nuestras costumbres: tomar mate, salir a pasear por la rambla, ir a alguna cancha los fines de semana, comer tortas fritas en invierno.
Los veranos no son tan tan calurosos, ni tan tan fríos. Las playas que hay en el Sur son una parada obligatoria, y si no se puede, se va a algún río o arroyo. Las vacaciones de turismo son para pasear por el país, y en las de julio, ir al cine es una de las actividades más realizadas.
¿Música popular? ¿Sociedad? ¿Juventud? ¿Diversión? Sí, los uruguayos tenemos todo eso y estamos orgullosos de eso.