Escribir esto a modo de diario hubiera sido, sin lugar a dudas, un cliché; sin embargo, hacerlo en forma de apuntes me ayuda a expresar mejor y compartir mis pensamientos de mi experiencia en la capital francesa.
• Mi primer impresión al bajarme del tren Eurostar y esperar 40 minutos por un chofer que nunca llegó, fue "¡odio Francia!". Y ese odio hacia los galos fue en aumento, conforme avanzó ese primer día.
• "Los franceses no son para nada cálidos, ¿podemos volver a Inglaterra?". Ese primer viernes en París fue de mal en peor. En especial cuando un mozo se enojó en un típico café, por solo pedir tres capuccinos y tres baguettes. "¿Sólo eso?", fue su pregunta. Sí, sólo eso, muchas gracias por tu amabilidad.
• A veces el lujo que uno ve a través de una pantalla, lo ve luego frente a sus ojos y ¿por qué no? en sus propias manos. Cuando fuimos a las galerias Lafayette, sin dudadarlo, comenzamos a gastar nuestro dinero en tiendas en las que rara vez volveremos a comprar. Nos fuimos con relojes y vestidos en nuestras bolsas.
• ¡Ah, Versalles! Un lugar que valió totalmente la pena, hermoso de principio a fin. Los jardines fueron el highlight, y el único contra, fue la exesiva cantidad de gente que sacaba fotos a cosas tan mundanas como un video informativo.
• Si hay algo que es icónico de París, es la Torre Eiffel. Obviamente, lo más famoso, lo que todo el mundo reconoce de la capital francesa. En nuestro tercer día en Francia, subimos los trescientos y unos más metros de este monumento, de donde se obtiene una vista espectacular, por no decir de las más espectaculares.
• Un ómnibus turístico nos llevó a Monmartre, donde el arte me tocó en lo más profundo y me hizo comenzar a ver las cosas referidas a este asunto, de otra manera.
• Tuvimos el almuerzo más caro de nuestro viaje, comiendo comida fina, sabrosa, y original. Luego seguimos visitando tanto zonas icónicas como los Campos Elíseos y otras que las etiquetaría con la materia del liceo cívica, pero que no dejan de ser bonitas.
• En nuestro último día en Francia, visitamos la Bastilla y diferentes lugares de interés, en un día que fue totalmente soleado, nada comparado a lo que habían sido los anteriores.
Tras estos breves apuntes que resumen, más o menos, mi viaje a París; me gustaría agregar que recomiendo esta ciudad totalmente para aquellas personas que deseen visitarla por primera vez. ¡Y espero poder volver!