lunes, 29 de junio de 2015

Apuntes de un viaje a París

Escribir esto a modo de diario hubiera sido, sin lugar a dudas, un cliché; sin embargo, hacerlo en forma de apuntes me ayuda a expresar mejor y compartir mis pensamientos de mi experiencia en la capital francesa.

• Mi primer impresión al bajarme del tren Eurostar y esperar 40 minutos por un chofer que nunca llegó, fue "¡odio Francia!". Y ese odio hacia los galos fue en aumento, conforme avanzó ese primer día.
• "Los franceses no son para nada cálidos, ¿podemos volver a Inglaterra?". Ese primer viernes en París fue de mal en peor. En especial cuando un mozo se enojó en un típico café, por solo pedir tres capuccinos y tres baguettes. "¿Sólo eso?", fue su pregunta. Sí, sólo eso, muchas gracias por tu amabilidad.
• A veces el lujo que uno ve a través de una pantalla, lo ve luego frente a sus ojos y ¿por qué no? en sus propias manos. Cuando fuimos a las galerias Lafayette, sin dudadarlo, comenzamos a gastar nuestro dinero en tiendas en las que rara vez volveremos a comprar. Nos fuimos con relojes y vestidos en nuestras bolsas.
• ¡Ah, Versalles! Un lugar que valió totalmente la pena, hermoso de principio a fin. Los jardines fueron el highlight, y el único contra, fue la exesiva cantidad de gente que sacaba fotos a cosas tan mundanas como un video informativo.
• Si hay algo que es icónico de París, es la Torre Eiffel. Obviamente, lo más famoso, lo que todo el mundo reconoce de la capital francesa. En nuestro tercer día en Francia, subimos los trescientos y unos más metros de este monumento, de donde se obtiene una vista espectacular, por no decir de las más espectaculares.
• Un ómnibus turístico nos llevó a Monmartre, donde el arte me tocó en lo más profundo y me hizo comenzar a ver las cosas referidas a este asunto, de otra manera.
• Tuvimos el almuerzo más caro de nuestro viaje, comiendo comida fina, sabrosa, y original. Luego seguimos visitando tanto zonas icónicas como los Campos Elíseos y otras que las etiquetaría con la materia del liceo cívica, pero que no dejan de ser bonitas.
• En nuestro último día en Francia, visitamos la Bastilla y diferentes lugares de interés, en un día que fue totalmente soleado, nada comparado a lo que habían sido los anteriores.

Tras estos breves apuntes que resumen, más o menos, mi viaje a París; me gustaría agregar que recomiendo esta ciudad totalmente para aquellas personas que deseen visitarla por primera vez. ¡Y espero poder volver!

jueves, 26 de febrero de 2015

Paraíso

Hay preguntas a las que lleva tiempo encontrarles una respuesta, como aquella que me hicieron un día en un salón lleno de gente conocida por afuera pero desconocida por adentro. Quizás aquel era el punto: conocernos los unos a los otros, saber nuestra manera de pensar; y finalmente hacernos a todos tener mentes homogéneas, ideas idénticas. Y yo, rebelde como una enredadera que sigue creciendo por más que la poden, me negaba a dejar que mis ideales fueran cambiados.

-¿Han encontrado su paraíso? Y si lo han hecho, ¿cómo es este?

Desde que la persona que leía las preguntas pronunció la última palabra de aquellas oraciones, mi mente se transportó al paraíso. A mi paraíso; ignorando a todas las demás respuestas que, ordenadamente, se iban contando. Yo estaba muy lejos de allí, al menos mi cabeza: me encontraba en paraíso, envuelta en el verdadero aroma que desprendían las flores en verano, al igual que el aire cálido, que no llegaba a ser sofocante. Mi visión era en tonos cálidos y sepia: amarillos, naranjas, marrones. Todo a mi alrededor era tan distinto y yo me sentía tan en casa.
Hacía tiempo que llamaba a aquel lugar "paraíso", y más aún ahora, que contaba con edad suficiente para entender todo a la perfección, así como vivir cada instante que podía. Lo que más me fascinaba de aquel lugar, eran las terrazas rodeadas de hortensias; seguido por las mesas que formaban parte del bar. Allí las mujeres sostenían elegantemente sus Martinis, mientras que los hombres bebían los fuertes whiskys escoceses. Yo, por mi parte, me consideraba muy joven aún para degustar cualquiera de ambas bebidas. Aunque un pequeño sorbo de vodka no le hacía mal a nadie, ¿no?
Aún era temprano cuando arribé al paraíso, así que no me molestaba en cambiarme mi bañador (o más precisamente, malla) azul marino, junto con el liviano vestido de lino que me cubría. La música ya empezaba a sonar. ¿Soul, jazz, pop barroco? ¿Qué era aquel sonido? No lo sé, pero si me invitaba a moverme lentamente, al igual que muchas de las personas que también se encontraban allí. ¿Quién decía que no existía la felicidad absoluta? Para mí si existía y estaba allí, apareciendo frente a mí.
Cuando uno la pasa bien, todo parece ir más rápido; y así de rápido había caído la noche. En aquel paraíso, tenía mi propia habitación, donde encontré ropa decente para usar en la elegante cena que habría en el restaurante. ¿Qué ordenar? ¿Debería darme un gusto? El caviar no había sido mala opción, después de todo. Después de la extravagante cena, la música apareció otra vez allí; y hasta la pequeña pista se trasladaron mis pies. Bailar sola no me definía como una típica "solterona" o una joven en busca de un hombre rico y mayor, porque yo sabía que no era así; mi rebelde personalidad no encajaba con ninguna de las anteriores etiquetas.
Si bien algunos muchachos de mi edad se habían acercado, y yo bailé con ellos; aquello no era lo que más me interesaba en aquel momento. Mi cabeza parecía envuelta en un sueño, un sueño en paraíso. Sabía que estaba soñando, pero aún así lo disfrutaba. Podía ir allí cuantas veces quisiera y sentirme igual. Yo sí conocía el paraíso, y no lo abandonaría por nada en el mundo. 

-Es tu turno- sentí a alguien moverme por los hombros para que hablara. Tragué saliva y pensé las palabras que diría.

-En verdad, yo sí conozco el paraíso; pero... - mi alma rebelde se estaba despertando. -No creo que lo entiendan desde mi punto de vista, no quiero que lo contaminen con sus normalidades. Que tengan buen día- me paré y abandoné el sombrío salón, para huir ahora sí, a mi paraíso.


"Paraíso" es algo que quería escribir desde hacía tiempo. Junté ideas y puse música adecuada para empezar a escribir sobre este tema que nunca dejará de ser una intriga para el Universo.

martes, 17 de febrero de 2015

Migues


Calles polvorientas en un pueblo en el medio de la nada podrían haberme dado miedo años atrás, pero ahora puedo decir oficialmente que no tengo más miedo. ¿Por qué? Las calles polvorientas tienen su propia belleza, los pequeños pueblos "fantasmas" también, y estar en el medio de la nada, lejos de tus problemas, es algo bastante relajante.
En cada pueblo fuera de la capital, encontrarás una plaza. Una plaza principal, para ser más exactos. Y todo pasa desde allí. Como el Big Bang, la vida en ese pueblo gira en torno a ese punto. Al lado de la plaza, hay una iglesia, hay un bar, y algunas tiendas aún visitadas; "tiendas comunes" para una persona que vive en la ciudad.
La paz es muy bien conocida en esas tierras. Y sin embargo, la gente está abandonando esas tierras. Yo estoy buscando un poquito más de paz en mi vida, pero para ser honesta, no podría vivir allí; y no hay nadie a quien culpar por el hecho de que estoy acostumbrada a vivir en la caótica ciudad en la que me crié. Simplemente, no me sentiría capaz. Sin embargo, en sueños, veo personajes creados por mí misma, que viven allí, teniendo una vida perfecta (o quizás no del todo perfecta), pero amando ese lugar.
Un gran número de tiendas cerradas se suman al casi desierto pueblo; pero en el alma de esos veteranos del lugar, el pueblo aún es joven y tiene mucho por vivir. Algunas casas viejas han sido reformadas y ahora tienen estilo, tanto que yo me compraría unas cuantas si tuviera suficiente dinero, simplemente para decorarlas de la forma que quiero, además de conseguir inspiración cada vez que yo visite ese lugar.
Las primeras preguntas que vienen a mi mente son: "¿cuándo fue la 'edad de oro' de este pueblo?", "¿qué pasó que ahora no es nada más que un pueblo 'fantasma'?". Nadie sabe las respuestas, y pienso que tampoco nunca nadie las sabrá. Lo único que sé es que este pueblo nunca desaparecerá del todo.

martes, 20 de enero de 2015

Año nuevo, cosas nuevas

¡Hola! Vuelvo a escribir, vuelvo a casa, vuelvo a viejos hábitos que había dejado atrás, y comienzo otros nuevos. Antes de empezar, quiero que sepan que una de las personas que me insistió escribir algo en este lugar, una vez que ya estoy frente a mi computadora, es mi amiga Sofía. Y sí, tenía razón, se siente bien volver a escribir acá: desahogarme, dejarme llevar por mi mente, hacer oír mis ideas. Todas las posibilidades que un blog nos puede dar.
Pero esta entrada no es para poner sobre las ventajas de un blog, sino para comentar sobre cosas que he descubierto últimamente y quizás a muchos de ustedes los pondrían iguales de contentos, con el mismo buen humor, o simplemente sientan curiosidad. Voy a comentarles a continuación algunas cosas que he estado haciendo en estas primeras semanas del 2015.

Leer. ¡Hacía tanto tiempo que no me "metía de lleno" con un libro! Lo mismo con la costumbre de leer regularmente. Luego de casi un año y medio sin darme cuenta que las sagas juveniles de moda no eran lo mío, vuelvo a redescubrir mi género favorito: novelas históricas y/o policiales. Y voy a darles algunas reseñas de libros que he leído, no para que ustedes los lean sí o sí, sino para que tengan algunas sugerencias para el futuro.

  • Los Secretos de la Reina - X. R. Trigo. Encontré este libro en una librería del lugar donde voy de vacaciones, en donde casi todos los libros están a $100, y hay de todo lo que uno puede imaginar. Se desarrolla tanto en nuestra época, como alrededor del 1300 en Cataluña, España. Dos jóvenes historiadores sienten curiosidad por un caso en el que su asesinado amigo de la juventud estaba implicado. Este asunto los hace indagar sobre un escultor famoso de aquellos tiempos, una reina y su misteriosa muerte, y la peste que se presentaba en Europa en aquellos tiempos. En mi opinión, es un libro muy "adictivo", que me hizo llevarlo hasta a la playa, envuelto en una bolsa de nylon. Se los recomiendo totalmente, si son de los que les gusta leer algo diferente de vez en cuando.
  • La Princesa de Hielo - Camilla Läckberg. Se preguntarán: ¿por qué esta chica lee cosas relacionadas con la realeza?. Bueno, el título los puede engañar; de lo que menos habla esta novela policíaca, es de la realeza. Se desarrolla en Suecia y trata sobre el cadáver de una atractiva mujer en su antigua casa. Está lleno de secretos que se van desentrañando a lo largo de la lectura. De todos los libros que traigo para recomendarles, es el que más me ha atraído desde el principio hasta el fin. Una fácil lectura, así como muchos personajes con personalidades y secretos únicos.
  • Casino Royale - Ian Fleming. Quise ver que tal me iba con las novelas de James Bond, y comencé con la primer entrega. ¿Qué mejor que una novela que se desarrolla en un casino, incluye agentes secretos, crímenes, juegos de azar, y demás? Todo muy bien descrito, además de las intensas ganas de visitar un lugar como aquellos, y el conocimiento que nos deja sobre este tipo de juegos. Sin embargo, me quedé con la sensación de que esperaba más del 007. Igualmente lo recomiendo, si son más de las cosas cortas y que se desarrollan en otra época.


Música. ¿Qué sería yo sin la música? Sin embargo, dejé al típico pop comercial que amaba hace menos de dos años; por el indie pop/rock y sus profundas letras, llenas de sentimiento y cosas verdaderas. Aquí una reseña de bandas, cantantes, y canciones que no estaría mal escuchar alguna vez ;)

  • Bastille. Esta banda británica "la rompe", tiene letras profundas, además de la voz del cantante principal que tiene un amplio registro. Sus éxitos son "Pompeii", "Bad Blood", "Things we Lost in the Fire", y otros más. Aunque no hace mal escuchar otras canciones como "Icarus" o "Durban Skies". No se van a arrepentir de haberlos escuchado, se los prometo.
  • George Ezra. Si lo escuchan sin mirar el vídeo, van a pensar que es un hombre de barba, voz profunda, cerca de los cuarenta. Pero este "inglesito", de 21 años, rubio, flaco, y alto ha sorprendido a más de uno. Muchas de sus canciones se desarrollan en diferentes ciudades europeas, y su sonido country nos saca una sonrisa siempre que lo escuchamos. "Budapest", "Did you Hear the Rain?", o "Cassy O'" son temas que muestran lo talentoso que él es.
  • John Newman. John Newman ha estado en el mercado cosechando éxitos desde el 2013, sin embargo, yo lo descubrí a fines de el año pasado. Un cantante lleno de personalidad, ritmo soul, música pegadiza que hacen a uno querer bailar, ritmos que probablemente nuestros padres bailaban. "Love Me Again", "Cheating", o "Try" son temas que con tan solo escucharlos una vez, nos dan ganas de bailar hasta no poder.
  • London Grammar. ¡Qué voz tiene Hannah Reid, su cantante principal! ¡Y qué música tan asombrosa hace la banda en sí! Este trío británico nos deleita con su indie rock/pop, y nos muestra el amplio registro que su cantante principal tiene. "Wasting My Young Years", "Nightcall", o "Hey Now" (les va a sonar del anuncio de Dior), muestran el trabajo puesto por la banda en crear maravillas o llamándolas en inglés "masterpieces".
  • Daughter. Este trío debe ser llamado europeo, ya que está compuesto por una vocalista inglesa de ascendencia italiana-irlandesa, un guitarrista suizo, y un percusionista francés. Las letras profundas, que abordan temas reales; así como la paz que nos transmite la música, nos dan ganas de escucharlos una y otra vez. Les recomiendo escuchar "Youth" o "Amsterdam".
  • Portugal. The Man. Esta banda originaria de Alaska nos trae un sonido que nos pone de buen humor, especialmente en épocas de verano; así como letras verdaderas, y ganas de escuchar una y otra vez. "Creep in a T Shirt" o "Modern Jesus", no deben dejar de escucharse.
Por último les dejo algunas canciones que podrían en un futuro no muy lejano, estar en su lista de reproducción.

  • Rumour - Chlöe Howl.
  • Sweater Weather - The Neighbourhood.
  • I'm not the Only One - Sam Smith.
  • Maps - Maroon 5.
  • Chocolate - The 1975.
  • Chandelier - Sia.
  • Animals - Maroon 5.
  • Like I Can - Sam Smith

Por ahora, eso es todo. Espero que les gusten estas sugerencias que les puse anteriormente. Nos vemos la próxima :)

martes, 6 de enero de 2015

Feliz 2015

Como todos sabrán, ya estamos en el 2015, y quería desearles a todos un muy feliz año. El 2014 pasado fue algo así como bittersweet, pasé momentos muy felices (incluso má que otros años), y otros bastante tristes (por no decir MUY, y que no se los deseo a nadie).
Pero bueno, ahora a hablar de que estoy de vacaciones y empecé este 2015 con muchos proyectos que cumplir en este año.
-Uno de ellos es fotografíar las casas más lindas que hay en este balneario. Uno pensaría "¿Qué loco/a hace eso?", pero sí, yo lo estoy haciendo. Haya gente afuera o no, les guste o no a los dueños; para mí la arquitectura de estas casas es arte y quiero que el mundo las vea.
-Otro es seguir viajando. Descubrí que en verdad me gusta, y me saqué los miedos. No me importa si es dentro de mi ciudad o no: la cuestión es viajar.
-Mantener el blog más activo. ¡¡Les prometo que va a pasar!!
Por ahora este es el primer post de ojalá muchos este 2015. Nos vemos pronto :)

viernes, 31 de octubre de 2014

De como un cuadro asusta a las personas

Hoy, realizando un trabajo acerca del genio de la pintura Pablo Picasso, descubrí un cuadro con el que ya me he topado muchas veces y siempre me ha causado la misma sensación: miedo.
Todo se remonta a hace algunos años atrás, cuando paseaba por los pasillos de un memorable edificio de la costa uruguaya, en la noche. Me dirigía hacia una de las terrazas de ese lugar, más precisamente a la del tercer piso; y antes de ingresar a dicho lugar, se debe pasar por un pasillo amplio, oscuro, y lleno de cuadros y fotos antiguas. Mis curiosos ojos miraban en todas las direcciones, y allí encontraron aquel cuadro que hasta el día de hoy sigue dándome escalofríos por la forma en la que los personajes me miran y los sentimientos que transmiten.
El cuadro muestra a una mujer apoyando su cabeza sobre sus manos, y mirando directamente hacia un vacío, que bien podría ser donde estamos nosotros. A su lado hay un hombre (o al menos a mí me da esa sensación), usando una especie de turbante en su cabeza, y mirando hacia un costado. Ambas personas están en una mesa y allí aparecen también copas. La habitación es sombría, y en el fondo solo se aprecian los colores rojo y azul. Sí, señores; estoy hablando del cuadro "Los dos saltimbanquis".
Desde aquel momento, tuve miedo de cruzarme con ese cuadro, ya que parecía que en cualquier momento uno de los personajes saldría del lienzo, y me hablaría o asustaría. Sin embrago, hoy en día le tengo mucho respeto a esa obra, la cual proviene de la época en la que su autor pintaba personas cuya situación era miserable y pobre. De allí podemos deducir esas miradas tan profundas y llenas de sentimientos.


jueves, 25 de septiembre de 2014

Nuestros "desafíos"

Lamento no haber publicado nada desde hace algún tiempo, debo decir que una de las razones fue una triste noticia que recibí días atrás sobre la pérdida de un ser muy querido por mi.
Hoy voy a hablar de desafíos, retos que nos imponemos nosotros mismos, y que, si bien no son retos complicados ni definitorios, son muchas veces divertidos e interesantes.
Hace algunas semanas atrás me dije a mí misma "¿Por qué no aprender algo básico en danés?", tras haber entendido los ingredientes de un producto que estaba en ese idioma. Sí, así bien raro fue. Por lo que el día siguiente usé el Internet para buscar información sobre eso. Ya se que aprender un idioma por medio de Internet no es la forma más eficaz, pero debido a que en mi país el aprendizaje de lenguas extranjeras es muy limitado, me vi obligada a hacerlo.
Así fue que aprendí como presentarme (decir "yo soy...."), aprendí los números, y algunos adjetivos. Sé que no voy a salir hablando el idioma de la nada, porque aún me falta aprender la pronunciación de algunas letras o porque no he recibido instrucción de otras personas, pero con saber algo lo bastante básico, me quedo conforme.

Otra cosa que he logrado, es la escritura en espejo. Sí, como lo hacía el mismísimo Leonardo Da Vinci. Por supuesto que no busco parecerme o decir que tengo cosas en común con este genio, porque no es así. Solo digo que esta habilidad puede ser rara.
Costosa al principio, luego escribimos fluidamente y no es necesario leer a través de un espejo; sino que adquirimos la habilidad para hacerlo como cuando leemos algo de izquierda a derecha.