viernes, 31 de octubre de 2014

De como un cuadro asusta a las personas

Hoy, realizando un trabajo acerca del genio de la pintura Pablo Picasso, descubrí un cuadro con el que ya me he topado muchas veces y siempre me ha causado la misma sensación: miedo.
Todo se remonta a hace algunos años atrás, cuando paseaba por los pasillos de un memorable edificio de la costa uruguaya, en la noche. Me dirigía hacia una de las terrazas de ese lugar, más precisamente a la del tercer piso; y antes de ingresar a dicho lugar, se debe pasar por un pasillo amplio, oscuro, y lleno de cuadros y fotos antiguas. Mis curiosos ojos miraban en todas las direcciones, y allí encontraron aquel cuadro que hasta el día de hoy sigue dándome escalofríos por la forma en la que los personajes me miran y los sentimientos que transmiten.
El cuadro muestra a una mujer apoyando su cabeza sobre sus manos, y mirando directamente hacia un vacío, que bien podría ser donde estamos nosotros. A su lado hay un hombre (o al menos a mí me da esa sensación), usando una especie de turbante en su cabeza, y mirando hacia un costado. Ambas personas están en una mesa y allí aparecen también copas. La habitación es sombría, y en el fondo solo se aprecian los colores rojo y azul. Sí, señores; estoy hablando del cuadro "Los dos saltimbanquis".
Desde aquel momento, tuve miedo de cruzarme con ese cuadro, ya que parecía que en cualquier momento uno de los personajes saldría del lienzo, y me hablaría o asustaría. Sin embrago, hoy en día le tengo mucho respeto a esa obra, la cual proviene de la época en la que su autor pintaba personas cuya situación era miserable y pobre. De allí podemos deducir esas miradas tan profundas y llenas de sentimientos.


jueves, 25 de septiembre de 2014

Nuestros "desafíos"

Lamento no haber publicado nada desde hace algún tiempo, debo decir que una de las razones fue una triste noticia que recibí días atrás sobre la pérdida de un ser muy querido por mi.
Hoy voy a hablar de desafíos, retos que nos imponemos nosotros mismos, y que, si bien no son retos complicados ni definitorios, son muchas veces divertidos e interesantes.
Hace algunas semanas atrás me dije a mí misma "¿Por qué no aprender algo básico en danés?", tras haber entendido los ingredientes de un producto que estaba en ese idioma. Sí, así bien raro fue. Por lo que el día siguiente usé el Internet para buscar información sobre eso. Ya se que aprender un idioma por medio de Internet no es la forma más eficaz, pero debido a que en mi país el aprendizaje de lenguas extranjeras es muy limitado, me vi obligada a hacerlo.
Así fue que aprendí como presentarme (decir "yo soy...."), aprendí los números, y algunos adjetivos. Sé que no voy a salir hablando el idioma de la nada, porque aún me falta aprender la pronunciación de algunas letras o porque no he recibido instrucción de otras personas, pero con saber algo lo bastante básico, me quedo conforme.

Otra cosa que he logrado, es la escritura en espejo. Sí, como lo hacía el mismísimo Leonardo Da Vinci. Por supuesto que no busco parecerme o decir que tengo cosas en común con este genio, porque no es así. Solo digo que esta habilidad puede ser rara.
Costosa al principio, luego escribimos fluidamente y no es necesario leer a través de un espejo; sino que adquirimos la habilidad para hacerlo como cuando leemos algo de izquierda a derecha.

jueves, 21 de agosto de 2014

Cuando las películas unen a las familias

Me gusta escribir sobre mis vivencias, como habrán notado. Y me gusta hacerlo enseguida de que ese algo sucede. Puede ser algo tan impresionante como un viaje o conocer a una nueva persona, o algo tan sencillo como ver una película que te deje emocionada.
A decir verdad, hacía un largo tiempo que no miraba una película con mi padre. Siempre uno de los dos se terminaba aburriendo y se iba; pero hoy, algo despertó dentro de.mí y.me dijo "¿Por qué no mirar algo con él?". Y así fue que lo hice.
Creo que ya tenía pensada la película desde hacía unos días: Rush. Esta trata de un tema del que ambos somos admiradores: Formula 1. Sí, soy fanática de este deporte, pero mi padre me supera ampliamente.
En fin, la película elegida habla sobre la lucha de dos corredores, su turbulenta relación del uno con el otro: James Hunt y Niki Lauda. Cuando mi padre se enteró de que trataba la película, no podía borrar la sonrisa de su cara. Y la misma nos conmovió, por más que ambos supiéramos la historia del austríaco, yo estaba cada vez más nerviosa antes de la escena del incendio de su auto, quizás mi padre no tanto...
Y que emocionante película... Actuaciones fenomenales, personajes repletos de caracter y sentimiento. No solo conmueve a aquellos que les gusta el deporte, sino a cualquier persona. Como un joven trabajador e inteligente (Niki Luda) se preocupa tanto por como está su auto y.como mejorarlo, mientras que su rival se la pasa de.fiesta en fiesta rodeado de mujeres (James Hunt).
La recomiendo totalmente, y creo que me ha abierto las puertas para no solo quedarme con los Schumacher qur supe ver y los Vettel que hoy en día veo, sino que saber que muchos otros hombres han hecho historia en este deporte. Así que cada vez que este heróico corredor aparezca en los boxes, no voy a quedarme viendo a mi padre admirarlo, sino que admirarlo yo también.

viernes, 15 de agosto de 2014

Diario del Viajero: Colonia del Sacramento

Hola luego de mucho, mucho tiempo! Se siente bien escribir aquí devuelta luego de un largo tiempo en el que no pude a causa de pruebas, exámenes, y demás. Hoy traigo una nueva especie de "sección" en la que me gustaría compartir mi opinión sobre lugares que he visitado. Para empezar, les contaré un poco sobre Colonia del Sacramento, una hermosa e histórica ciudad uruguaya.

Historia:
La ciudad de Colonia del Sacramento fue fundada por conquistadores portugueses en 1680, con fines de arrebatar territorios a España y tener un punto estratégico a la salida del Río de la Plata. Con el paso de los años, la ciudad pasó de manos portuguesas a manos españolas, y viceversa. Hoy en día es Patrimonio Histórico de la Humanidad, declarada por la UNESCO.

Turismo:
Es un punto muy frecuentado tanto por el turismo regional, como internacional. Está ubicada a tan solo 55 km de Buenos Aires, y desde el puerto salen barcos hacia la capital argentina con mucha frecuencia. Sus pintorescas calles del barrio histórico, se conservan desde la época de la colonia; muchas de estas casas funcionan actualmente como museos o comercios, aunque hay algunas en las que vive gente. Las calles empedradas, el faro, la muralla son postales únicas de esta ciudad.
Algunos puntos que sí o sí deberían visitar:
  • Calle de los Suspiros (foto). Quizás la postal más conocida de la ciudad la tomará aquí. Casas de la época colonial se conservan en esta calle hoy en día peatonal. Pintoresca y sencilla, imposible irse de Colonia sin una postal de esta callecita.
  • Faro. El faro de la ciudad de Colonia del Sacramento cuenta con una altura de 34 mts, y se destaca por toda la ciudad. Se obtienen excelentes vistas panorámicas desde sus dos miradores, tanto de la ciudad, como de Buenos Aires en los días despejados.
  • Muralla y Portón de Campo. El Portón de Campo y la muralla se conservan desde su construcción por los portugueses. Foto obligada allí, así como subir hacia la base de la muralla. Locales comerciales a ambos lados (cafeterías, boutiques, restaurantes).



También visitar:
Si bien la ciudad es bastante grande, también hay muchos puntos de interés dentro del departamento. Uno de ellos es Colonia Suiza (o Nueva Helvecia); es una colonia de suizos, alemanes, y austríacos en el sur del departamento. Las casas se caracterizan por tener un estilo típico de estos países, así como tener el escudo perteneciente a la zona de origen de sus propietarios. Otro punto de interés, es la Estancia Anchorena, actualmente residencia vacacional del primer mandatario. En sus primeros tiempos, perteneció a un importante empresario argentino, quien la donó al gobierno uruguayo. Visitas guiadas por el parque (faro, alrededores, vista de la casa del presidente, avistamiento de ciervos).

El Diario del Viajero:
"Si bien ya había ido muchas veces a Colonia, hacía mucho tiempo que no me daba una vuelta por esta pintoresca ciudad, por lo que decidí ir devuelta y disfrutar de este lugar. Además de las típicas visitas al Barrio Histórico, pude recorrer el departamento más a fondo. Colonia Suiza fue una de las mejores paradas: un muy lindo ambiente, que nos hace sentir como estar en otra parte del planeta.
El estar alojados allí, nos dio la ventaja de dedicar los días a visitar diferentes lugares. Para aquellos que visitan Colonia por primera vez, deberían enfocarse en conocer la parte histórica de la ciudad, así como otros puntos de interés como el Real de San Carlos o la rambla, ubicados también en la ciudad. Para aquellos como yo, que hemos ido ya muchas veces, que mejor idea que hospedarse en la ciudad e ir a visitar otros puntos. La Estancia Anchorena es un hermoso lugar al que no había ido antes y me sorprendió con su belleza; lo recomiendo como un paseo para pasar la mañana, excelente recorrido por el parque a cargo de los guías.
Esto es, en resumen, mis opiniones sobre viajar a esta histórica y pintoresca ciudad del suroeste uruguayo."


domingo, 1 de junio de 2014

Orgullo

Hace tiempo que no comparto nada con ustedes, por eso decidí volver a postear algo y espero que lo disfruten...

Como ya sabrán, me gusta hablar sobre vivencias, hoy quiero escribir sobre algo que me pasó el otro día, que creo que me ha bajado a Tierra, o simplemente me ha mostrado que no hay nada malo con saber de donde venimos.
Estaba en una página en la que a través de mails, se puede hablar con personas de todo el mundo, cuando me llegó un mensaje de una chica de Londres, diciendome que le gustaría hablar con alguien de Sudamérica. Yo le respondí que lo mismo me pasaba con alguien de Londres. En su siguiente mensaje, me preguntó como se sentía vivir en éste continente, y allí viene el punto que quiero tratar hoy.
Nací, crecí, y sigo viviendo en Uruguay, ese país chiquito, rodeado por los gigantes de Brasil y Argentina. Mi país no es el más conocido del mundo ni del continente, tiene apenas tres millones de habitantes, una superficie de alrededor 176.000 km2. Fuimos colonia española desde tiempos de la colonia, y nos independizamos en 1825; pero no quiero dar una clase de geografía ni historia, sino que mostrar lo orgullosa que me siento de vivir aquí.
No le pude contestar que se sentía vivir en Sudamérica, ya que las únicas zonas que he visitado de este continente, es la región en la que vivo (Uruguay, Brasil, y Argentina). Le conté como se siente vivir en mi país, vivir en su capital: la más austral del mundo; como era la gente, la situación de ésta. Acá somos todos o descendientes de españoles o italianos, tenemos nuestras expresiones: "bizcochos", "garrafa". Tenemos nuestras costumbres: tomar mate, salir a pasear por la rambla, ir a alguna cancha los fines de semana, comer tortas fritas en invierno.
Los veranos no son tan tan calurosos, ni tan tan fríos. Las playas que hay en el Sur son una parada obligatoria, y si no se puede, se va a algún río o arroyo. Las vacaciones de turismo son para pasear por el país, y en las de julio, ir al cine es una de las actividades más realizadas.
¿Música popular? ¿Sociedad? ¿Juventud? ¿Diversión? Sí, los uruguayos tenemos todo eso y estamos orgullosos de eso.

sábado, 12 de abril de 2014

Dirección contraria al resto

Hoy quería compartir aquí, luego de mucho tiempo, una experiencia que viví, que me hizo sentir una persona muy afortunada. Así que, si quieren informarse acerca de eso, y comentar; les doy toda la libertad del mundo.

Ayer de mañana, tuve como siempre, clase de matemática en el liceo. Como todos los días, el ruido de murmullos, gritos, movimiento de bancos, etc. era incesante, y eso provocó la molestia del profesor. Después de haber pedido silencio alrededor de 7 veces, más o menos, el volumen del ruido disminuyó y así fue que pasaron mis compañeros a hacer las operaciones planteadas en el pizarrón. Otra vez ruidos, otra vez charlas. Entre todas esas personas hablando, surgió la conversación sobre las figuritas del Mundial. Sí, las colecciono como muchas otras personas. Por lo general, es un tema al que se suelen referir los varones, pero ese estereotipo, etiqueta, o lo que sea, no va conmigo. Luego de haber comentado algo sobre las figuritas, y a su vez, sobre fútbol; sentí que alguien me dijo que el fútbol no era un asunto de mujeres, que las mujeres que les interesa ese deportes, son directamente "marimachos", "machonas", o como le quieran decir. Por más de que trato de hacer oídos sordos a las muchas críticas que suelo recibir, eso igualmente me bajó el ánimo. ¿Cuántas veces me han dicho que parezco un varón por el simple hecho de que me gusta, jugué, y hablo de fútbol? Los minutos fueron pasando, ví que un compañero habló con el profesor acerca de un partido jugado hace unos días por la Champions League. Quise comentar algo acerca de eso, pero me arrepentí enseguida. ¿Debía o no debía hacer eso? Una vez que mi compañero se fue del escritorio, me dirigí hacia allí y comencé a hablar con el profesor (gran aficionado del fútbol, según sus propias palabras). Allí lo largué todo, no hubo nada que me detuviese, literalmente. Mis palabras fueron algo como ésto: "Profe [profesor], a veces me siento rara porque soy mujer y amo el fútbol, me divierto mucho jugando y hablando de fútbol. Es una de las cosas que me supo hacer feliz y me hace feliz todavía. Todos me dicen 'machona', a veces me molesta [a veces no, casi siempre], e incluso e seguido modas para que dejen de criticarme".
Mi profesor quedó impresionado y luego me dijo "A mí me parece perfecto que a las mujeres les guste el fútbol. Que jueguen también. Al contrario, no son para nada "machonas", esos son cosas que impone la sociedad. Otra cosa, que te guste algo que a muchas no, te deja más enseñanzas, más cultura, sabés más gracias a eso. Es mejor que seas vos y que te sigan gustando cosas que a los otros no [el fútbol], que unirte al pelotón [multitud] solo por conveniencia o para ser igual a los demás".
Se imaginarán que en mi cara quedó una sonrisa de oreja a oreja, y me importó nada lo que dijeran los demás sobre mí. Mi profesor me inspiró con esa frase, me dejó contenta. Ahora tengo esas frases grabadas a fuego, y punto, las voy a recordar siempre.

sábado, 15 de marzo de 2014

Fotografía, Edición, y La Floresta: mi Trío Favorito.

Muy pocas veces se nos pasa por la cabeza que somos posibles de grandes cosas, con tan sólo una cámara de fotos o un programa de edición. Al darnos cuenta, se nos abren las puertas de la imaginación, los recuerdos, y el amor hacia la vida y el Mundo.
Uno de mis hobbies, siempre ha sido el diseño gráfico, ya sean portadas de Facebook, blends, o agregar efectos a algunas fotos. Me gusta hacer un poco de todo con el programa Photoshop, y gracias a él pude crear las fotografías que hoy les presento.
En cuanto a la fotografía, no es algo que se me da muy bien, pero me gusta sacar fotos y conservarlas, darles una miradita de vez en cuando, pasárselas a conocidos. Si hablamos de las siguientes fotografías, fueron tomadas durante mis pasadas vacaciones de verano en el balneario La Floresta, aquí en Uruguay. Tengo la oportunidad de ir muy seguido allí, y cada vez que voy, me gusta deleitarme con sus variados paisajes, desde un arroyo lleno de vida al Oeste, las playas seguras y amplias, así como el ambiente familiar y de barrio/ciudad, que hay sobre todo en la zona Este del balneario.
El lugar es una joya de la Costa de Oro (como se le denomina a la zona donde se encuentra), ya que por allá, por los años '20, '30, y '40; era el centro turístico favorito para la mayoría de los viajeros extranjeros que pasaban por suelo uruguayo. Se podía acceder a este punto, en tren desde la estación ferroviaria ubicada más al Norte, así como desde un pueblo cercano llamado Soca. La construcción de un puente cerca de la desembocadura del arroyo Solís Chico (al Oeste del balneario), hizo que el tren pasara con mucha menos frecuencia hasta desaparecer. Muchos años más tarde, se construyó una nueva ruta hacia el NE del país, sin pasar por el poblado de Soca, como lo hacía anteriormente. El pueblo quedó apartado de la ruta y con muchísimos menos visitantes que antes; una situación comparable con la historia del pueblo de la película animada, Cars.
Hoy en día el balneario sigue siendo frecuentado, pero no con el esplendor que tuvo hace ya varias décadas; aunque busca volver a esos tiempos de oro, con varias celebraciones en verano, como lo son la Noche Blanca y la carrera anual de 7km en Enero, y un desfile de cachilas antiguas en Febrero. Los leales veraneantes, así como los habitantes permanentes, saben disfrutar hasta la última plazoleta de éste hermoso lugar.

Por todas esas razones, comparto con ustedes estas dos fotos que he logrado crear gracias a mi cámara y Photoshop, así como la belleza del lugar:

Vintage Floresta. Crecí viendo fotos antiguas del balneario, de esas que muchas veces son coloreadas. Traté de lograr ese efecto con Photoshop, y creo que me quedó uno muy bueno que refleja la mezcla de naturaleza y el hombre en este lugar, así como la presencia de antiguas construcciones en el lugar, marcando la historia de éste.

Peaceful Evening (Tardecita Pacífica). Los atardeceres en La Floresta son magníficos, y en esta foto que tomé del Edificio La Floresta (ex-hotel), quedara plasmado la tranquilidad del lugar, así como que, de acuerdo a la hora en que fue tomada, pareciera que el balneario está listo para irse a dormir o tomar una siesta.