sábado, 16 de abril de 2016
Espontáneo, abstracto, y único
Quizás no se exponga arte abstracto, pero abstracta fue la idea que tuvo el creador de la exposición. Sí, puede haber tenido un fin, pero el surgimiento de la idea, fue abstracto... Porque todas las ideas tienen algo de abstracción.
Y finalmente, cada una es única. Pueden ser en casas antiguas, en galpones viejos, en lugares hiper modernos y/o futuristas, o simplemente en lugares especialmente diseñados para albergar una galería o un museo. El entorno es lo que hace a cada una, un lugar único.
En mi caso, he visitado museos y galerías de arte. Lamentablemente, pasa mucho en Uruguay que los museos son ideados para que tengan una sola finalidad, y están organizados de una única manera. Sin embargo, algo distinto pasa con las galerías de arte. En el Pueblo Garzón, un pueblo ubicado en el medio del ondulado campo uruguayo, hay una galería, propiedad de una francesa, en la cual se expone arte abstracto creado por ella. ¿Cuál es la magia de ese lugar? Un galpón añejo fue reciclado para crear esta galería, y cualquier sea tu gusto, no se puede negar el esfuerzo que hay tanto en el reciclaje del sitio, como en el arte que ella expone. Otro caso sucede en el Barrio Peñarol, cercano a mi casa. Una vieja casona, de los tiempos del ferrocarril, fue convertida hace poco en un centro cultural, y se hizo una exposición de fotografías (porque la fotografía sí es un arte), sobre ballet, y por más que a mí no me gusta ni un poquito esa danza, debo admitir que la exposición es imperdible, como la galería lograda en sí.
La próxima vez que pienses en como usar tu tiempo libre, simplemente visitá la galería de arte más cercana que tengás.
sábado, 20 de febrero de 2016
FASHION POST: Mis items favoritos
jueves, 7 de enero de 2016
De Pueblos Perdidos y Rutas Olvidadas: el Hotel
Situado sobre una maltrecha ruta frecuentemente transitada, no estaba lejos del mar, aunque si en un punto perdido del mapa. Sus muros estaban bastante derruidos, las flores de los jardines crecían de forma despareja, y la infraestructura de las habitaciones era la misma de veinte años atrás.
Ella aún sigue sin recordar cuando fue la primera vez que lo visitó, tampoco se acuerda de cómo llegó hasta allí; pero sí sabe que nunca se olvidó de aquel lugar, y que volvió una y mil veces.
Al principio dudaba que aquel lugar fuese utilizado como prostíbulo por aquellas prostitutas que noche a noche hacían su trabajo sobre la carretera. Luego comprobó que no era así.
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Pasó un tiempo y comenzó a llamar al lugar el Hotel California, porque, tal como indicaba la canción, aquel lugar debía estar habitado por fantasmas. Pero luego corroboró que no era así, ya que los fantasmas no eran nítidos, y la gente del lugar sí lo era.
Muchas dudas fueron surgiendo en su cabeza, a medida que frecuentaba el hotel. Muchos eran los personajes que también lo hacían, y que había visto más de una vez.
Estaba un viejo hombre, que leía libros de páginas amarillentas, mientras esperaba quién sabe qué, sentado en una oxidada silla metálica. Más tarde se enteraría que aquel viejo, era un belga que por alguna extraña razón de la vida, había terminado en aquel paraje, y esperaba al menos a alguien que lo fuese a buscar. Un día apareció quien decía ser su mujer, y nunca más lo volvieron a ver por aquel lugar.
También estaba aquel hombre, de la habitación 42, que fumaba y llenaba los pasillos con olor a tabaco. Ahogaba en el cigarrillo, sus penas de una vida amorosa turbulenta, promesas que nunca fueron cumplidas, y olvidos que le costaron su soledad en un aislado punto.
Y por último estaba la señora de limpieza, que ocupaba una habitación de forma permanente; y era conocida por todo el pueblo. Marta. Su cabello era del color de la tinta que hubiese en el supermercado local. Sus rulos y su peinado en sí, los cuales parecían no haber progresado desde la década del ochenta; parecían ser lo único vivo en ella, quien amargamente limpiaba y aireaba las habitaciones, arreglaba lo que era necesario, y compraba lo que se precisaba.
Nuestra visitante conoció a cada uno de estos personajes que conformaban el tal moribundo hotel, cuando llegaba a este para pensar. Salir al pequeño fondo, sentarse en una mugrienta silla de plástico y mirar las estrellas a la noche, dormir largas siestas por la tarde, y caminar sin rumbo en las mañanas: todo eso hacía cuando llegaba, y lo había hecho más de una vez en su vida, sintiéndose perfecta consigo misma.
Un día, decidida a que aquel era el lugar donde le gustaría pasar el resto de sus días, bajó a la recepción, a preguntar si aquello era posible, y con una sonrisa, la encargada asintió.
—Otra más— murmuró, inquietando a nuestra protagonista.
—Otra más, ¿qué?
—Es el lugar que los atrae, ¿no es cierto? Les abre los ojos a muchas situaciones tan monótonas de la vida mundana en la ciudad. Las separa y les muestra la crudeza de una vida abrumada. No me diga que no es así, usted es otra que vino a este lugar y lo descubrió. Usted sabe el significado de una vida así. Bienvenida— y le fueron entregadas las llaves de su nueva vivienda.
viernes, 9 de octubre de 2015
Carta a alguien
En aquellos tiempos, yo era inestable estando detrás tuyo, preguntándome por qué la vida me hacía tan miserable y no me colocaba un paso por delante de tí. Nunca obtuve respuestas a esos asuntos, o al menos cuando las busqué o me interesaron. Obviamente, cuando tu estabas en lo más alto, yo caía en las profundidades de la depresión, como una caída libre, la cual está cada vez más afectada por la gravedad, pero nunca termina de sucedes; es decir, nunca "toqué fondo".
Con el tiempo fui creciendo y mi cabeza fue madurando, igualmente me tomó muchos muchos años sentir tu influencia y tus ondas lejos de mí. ¿Seguiría siendo una "anti"? ¿Seguiría siendo odiada por los demás? Quizás aún sigo buscando, en algún recobeco de mi mente, una respuesta a esas preguntas. No es que espere encontrarlas, ni que les preste atención ahora.
Lo que nunca sentí, cuando tú me decías eso, fue que yo dejaría atrás esa etapa de mi vida. Que estaría en este mismo momento, navegando los mares con personas que realmente se preocupan por mí; con gente que no duerme, velando por mi bienestar (y no, no hablo de guardaespaldas), que encontraría placer haciendo algo que me dijiste yo le temería: viajar.
Por más loco que suene, salí adelante por mi misma, y todo lo que recibo hoy en día, es gracias a mi propio mérito, a como no me dejé llevar por todo aquello que predecías sobre mí. Hoy no quiero mirar atrás; tampoco hacia adelante: quiero vivir un presente que yo misma diseñé y disfruto. Quiero vivir una y otra vez, las mañanas en las que aún no ha amanecido, y yo ya estoy con una taza de leche en mis manos. Las noches en las que me permito hacer uno que otro esquive de lo normal. Y también quiero disfrutar el verme sonreír.
Porque en un momento tú me habías prohibido la sonrisa.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
¿Simetría?
"Si tuviera que definir como es mi estilo de vida en una palabra, diría que es asimétrica. Asimétrica porque es imposible encontrar un año que sea igual a otro; asimétrico porque siempre que intento tomar un rumbo, pronto me desvío de ese camino.
Y sin embargo, tengo tendencia a decir que las cosas simétricas son perfectas, y son aquellas cosas tangibles. ¿Existen almas simétricas? De eso no tengo idea, nunca me he cruzado con una.
Tampoco es que intente llegar a esa pura perfección simétrica de la que hablo. Aunque mi vida se ha simetrizado en algunos aspectos: sé reconocer aromas simétricos, melodías simétricas, paisajes simétricos, textos simétricos.
Y si por consiguiente digo que simetría es sinónimo de perfección, entonces déjenme decir que he perfeccionado un poco mi vida asimétrica.".
miércoles, 26 de agosto de 2015
La guerra
Pero hoy no voy a hablar del libro, sino del significado que yo misma le doy a esta frase de Trotsky. Primero, afortunadamente no he vivido ninguna guerra y espero nunca hacerlo; por lo que entiendo "guerra" como problemas, "como un todo complejo" dijera mi profesora de Cívica en un escrito que tuve algún tiempo atrás. Y desde aquí partiré: nunca estuve interesada en crear problemas, crear guerras. Si tuve problemas, yo misma me enredé en ellos. Por eso, concuerdo con la frase: no estoy interesada en crear problemas, porque cuanto más cree, estoy segura que más me vendrán en retorno. Tomando las palabras de Trotsky, no me interesa la guerra.
Ahora, ¿qué pasa cuando a las personas a tu alrededor sí les interesa y gusta la guerra? No solo vivirla, sino también crearla. Creo que me he acostumbrado a vivir en este tipo de guerra, donde parezco ser siempre la víctima o el primer objetivo. La guerra no me ha dejado más que cicatrices y fortalezas, injusticias y conocimientos. Pero la guerra no acabó aún: día a día convivo con ella.
No falta el día que la guerra me haga desplomarme llorarme, sentirme aterrada de aquello que algún día supe disfrutar; esta guerra me paraliza, me hace más débil, más torpe, y más insegura, por sobre todo. Aún así, agradezco a esta guerra por no haber ido tan lejos de hacerme agarrar las tijeras y sus filos, de herirme a mí misma.
Aunque repito, la guerra sigue y la piel ajena me roza aún con brutalidad, las palabras me siguen hiriendo, el rechazo hacia mí crece por parte del "bando enemigo", y sólo aquellas personas dispuestas a ayudarme, comprenden mi dolor y me dan fuerzas para seguir, o al menos para terminar el período de duración fijo de esta guerra. Por esta razón no rezo, simplemente espero, calma y soñadora, tengo presentimientos que lo que viene por delante de mí será mejor, al final de la guerra; tal como los personajes del libro. ¡Ay, los libros! Un gran factor, una causa de esta guerra... Tal como estudiamos en historia, las guerras también tienen sus justificaciones; para el bando opuesto, esta guerra surge porque yo no me quiero unir a ellos. Esto me lleva a pensar que la racionalidad está perdida: las diferencias se aceptan, tal como ese bando repite mecánicamente, pero a aquel distinto que se cruce ante sus ojos, a ese le declaran la guerra.
Y aquí es donde cito a Trotsky de vuelta, pero tomo sus palabras: a la guerra sí le intereso yo.
jueves, 20 de agosto de 2015
El arte de recordar, el arte de viajar
sábado, 25 de julio de 2015
Cambiar de vez en cuando
Viajar.
Creo que esta obsesión de viajar continuamente, comenzó a mediados del año pasado, cuando fui de vacaciones con mi familia a Colonia del Sacramento (nota completa aquí). A partir de allí, experimenté una serie de cambios que me llevaron a hacer una lista de destinos que quiero conocer, el querer salir todo el tiempo, y el agobiarme de mi ciudad. El viaje a Londres y París me cambió mucho mi mentalidad, lo mismo el tener amigas de otros países, regiones, o culturas. Ahora disfruto con tan solo salir de mi ciudad, poder respirar otro aire, escuchar música que me inspira en esos lugares, escribir también acerca de esos destinos, y tomar cuantas más fotografías pueda.
domingo, 19 de julio de 2015
Rareza
Abrió la puerta del consultorio, que se ubicaba dentro de un hospital que parecía llevar años sin ningún cuidado desde el punto arquitectónico; o al menos, eso fue lo que pensó ella. Los azulejos, que un día podrían haber sido, verde agua, ahora eran apenas verdes, dado que la luz que irradiaba aquel lugar, aún de una forma fría y húmeda, los había decolorado. Los muebles eran viejos y hacían ruido al abrirse, las computadoras (que parecían de los años '90 o principios de los '00) eran el único lujo que allí había. "Me gusta", pensó la chica. "Tan derruido como piensan que yo estoy".
La psicóloga la esperaba de otro lado: nada fuera de lo normal. Era una mujer de esas que parecen extremadamente hippies, pero que al final se terminan viendo en la ópera, o en festivales de jazz, o en cualquier evento cultural, que deja afuera a esta tribu urbana sesentera.
-Entrá- le dijo, viendo como la adolescente dudaba si avanzar o no. -Sentate- le indicó, y la chica hizo caso. Sin decir palabra alguna, la doctora abrió la historia de su paciente y leyó el por qué esta chica estaba ahí aquel día.
-Bueno, según estos médicos hablás con términos extraños, te cuesta socializar, entendes sobre asuntos "variados", y sobre todas las cosas, sos muy insegura. Ahora contame, ¿cómo te considerás en el mundo, frente a las personas que te rodean, o simplemente contigo misma?
-Rara- dijo ella, moviendo los hombros, como si le restara importancia. Quizás si actuaba como un adolescente normal, la dejaría ir sin recetarle o encontrarle nada extraño.
-No, no, no. Ya sé que te sentís rara, pero... Describime como en verdad te ves.
-Está bien- tomó una bocanada de aire: ahora sí que sería vista como una rara. -Mis compañeros van a bailar, les gusta la música que se escucha ahora: cumbia, plena; todas esas cosas. A mí me acusan que escucho a Beethoven, soy el hazmerreír por esa razón. ¿La verdad? No, no escucho a Beethoven, pero tampoco me molestaría. Escucho música indie, música que me ayuda a crear una identidad. Luego sigo siendo rara, porque claro, mi sueño es irme a vivir a Bielorrusia, Kaliningrado, Belgrado; mientras que para todo el mundo, el paraíso es Miami, Disney. Y, por favor, no pienses que soy pro-soviética, porque no, ni siquiera había nacido cuando culminó la Guerra Fría. ¿Continúo? Me gustan las películas artísticas y los libros de misterios, que se desarrollan a los largo de este mundo y de los tiempos. Adoro las corrientes arquitectónicas, pero odio lo barroco.
La doctora la miró, como si estuviera pensando en algo que le traía mucha nostalgia, y finalmente sonrió.
-¿Sabés? Yo era exactamente igual que tú: mi sueño era ir al Louvre, a Versalles: me pasaba horas leyendo libros de historia. Después estaba mi forma de vestir: usaba camperones de jean, el pelo despeinado, me quería hacer la intelectual fumadora (aunque repudiara los cigarrillos), y a la vez, decía que quería ser como Audrey Hepburn. Todos se reían de mí y me la hacían pasar muy, muy mal. Mi solución fue hacerme psicóloga, y así averiguar por qué se comportaban así. Terminé amando mi trabajo y siendo una mujer muy feliz.
La chica sonrió, su alma se llenó de alegría, y escuchó atenta la siguiente pregunta de la doctora:
-¿Cuál es tu frase motivacional?
-Cada mente es un circo.
-¿Tú la inventaste?
-Ajá; así es.
-¿Qué te tatuarías?
-Un pino o un barquito en mi muñeca izquierda, un proverbio polaco que leí hace un tiempo en mi ante-brazo, y esa frase que te dije recién en algún lugar de mi cuerpo, que todavía no sé.
Se hizo un silencio que poco tenía de silencio incómodo, la paciente y la doctora intercambiaron miradas, y finalmente, la psicóloga habló.
-Bueno, nos vemos la próxima vez: en tres semanas. Antes de irte, me gustaría decirte que debés seguir forjando esa personalidad tan única que tenés, tan rica. Y cuando vuelvas, vamos a seguir hablando, en especial de por qué no te gusta el arte barroco.
A continuación, la doctora la acompañó a la puerta del consultorio, y antes de llamar a otro paciente, le guiñó un ojo, en esas cómplices guiñadas que todo lo entienden.
¿Era de verdad tan rara aquella adolescente?
lunes, 29 de junio de 2015
Apuntes de un viaje a París
Escribir esto a modo de diario hubiera sido, sin lugar a dudas, un cliché; sin embargo, hacerlo en forma de apuntes me ayuda a expresar mejor y compartir mis pensamientos de mi experiencia en la capital francesa.
• Mi primer impresión al bajarme del tren Eurostar y esperar 40 minutos por un chofer que nunca llegó, fue "¡odio Francia!". Y ese odio hacia los galos fue en aumento, conforme avanzó ese primer día.
• "Los franceses no son para nada cálidos, ¿podemos volver a Inglaterra?". Ese primer viernes en París fue de mal en peor. En especial cuando un mozo se enojó en un típico café, por solo pedir tres capuccinos y tres baguettes. "¿Sólo eso?", fue su pregunta. Sí, sólo eso, muchas gracias por tu amabilidad.
• A veces el lujo que uno ve a través de una pantalla, lo ve luego frente a sus ojos y ¿por qué no? en sus propias manos. Cuando fuimos a las galerias Lafayette, sin dudadarlo, comenzamos a gastar nuestro dinero en tiendas en las que rara vez volveremos a comprar. Nos fuimos con relojes y vestidos en nuestras bolsas.
• ¡Ah, Versalles! Un lugar que valió totalmente la pena, hermoso de principio a fin. Los jardines fueron el highlight, y el único contra, fue la exesiva cantidad de gente que sacaba fotos a cosas tan mundanas como un video informativo.
• Si hay algo que es icónico de París, es la Torre Eiffel. Obviamente, lo más famoso, lo que todo el mundo reconoce de la capital francesa. En nuestro tercer día en Francia, subimos los trescientos y unos más metros de este monumento, de donde se obtiene una vista espectacular, por no decir de las más espectaculares.
• Un ómnibus turístico nos llevó a Monmartre, donde el arte me tocó en lo más profundo y me hizo comenzar a ver las cosas referidas a este asunto, de otra manera.
• Tuvimos el almuerzo más caro de nuestro viaje, comiendo comida fina, sabrosa, y original. Luego seguimos visitando tanto zonas icónicas como los Campos Elíseos y otras que las etiquetaría con la materia del liceo cívica, pero que no dejan de ser bonitas.
• En nuestro último día en Francia, visitamos la Bastilla y diferentes lugares de interés, en un día que fue totalmente soleado, nada comparado a lo que habían sido los anteriores.
Tras estos breves apuntes que resumen, más o menos, mi viaje a París; me gustaría agregar que recomiendo esta ciudad totalmente para aquellas personas que deseen visitarla por primera vez. ¡Y espero poder volver!
jueves, 26 de febrero de 2015
Paraíso
martes, 17 de febrero de 2015
Migues
martes, 20 de enero de 2015
Año nuevo, cosas nuevas
Pero esta entrada no es para poner sobre las ventajas de un blog, sino para comentar sobre cosas que he descubierto últimamente y quizás a muchos de ustedes los pondrían iguales de contentos, con el mismo buen humor, o simplemente sientan curiosidad. Voy a comentarles a continuación algunas cosas que he estado haciendo en estas primeras semanas del 2015.
Leer. ¡Hacía tanto tiempo que no me "metía de lleno" con un libro! Lo mismo con la costumbre de leer regularmente. Luego de casi un año y medio sin darme cuenta que las sagas juveniles de moda no eran lo mío, vuelvo a redescubrir mi género favorito: novelas históricas y/o policiales. Y voy a darles algunas reseñas de libros que he leído, no para que ustedes los lean sí o sí, sino para que tengan algunas sugerencias para el futuro.
- Los Secretos de la Reina - X. R. Trigo. Encontré este libro en una librería del lugar donde voy de vacaciones, en donde casi todos los libros están a $100, y hay de todo lo que uno puede imaginar. Se desarrolla tanto en nuestra época, como alrededor del 1300 en Cataluña, España. Dos jóvenes historiadores sienten curiosidad por un caso en el que su asesinado amigo de la juventud estaba implicado. Este asunto los hace indagar sobre un escultor famoso de aquellos tiempos, una reina y su misteriosa muerte, y la peste que se presentaba en Europa en aquellos tiempos. En mi opinión, es un libro muy "adictivo", que me hizo llevarlo hasta a la playa, envuelto en una bolsa de nylon. Se los recomiendo totalmente, si son de los que les gusta leer algo diferente de vez en cuando.
- La Princesa de Hielo - Camilla Läckberg. Se preguntarán: ¿por qué esta chica lee cosas relacionadas con la realeza?. Bueno, el título los puede engañar; de lo que menos habla esta novela policíaca, es de la realeza. Se desarrolla en Suecia y trata sobre el cadáver de una atractiva mujer en su antigua casa. Está lleno de secretos que se van desentrañando a lo largo de la lectura. De todos los libros que traigo para recomendarles, es el que más me ha atraído desde el principio hasta el fin. Una fácil lectura, así como muchos personajes con personalidades y secretos únicos.
- Casino Royale - Ian Fleming. Quise ver que tal me iba con las novelas de James Bond, y comencé con la primer entrega. ¿Qué mejor que una novela que se desarrolla en un casino, incluye agentes secretos, crímenes, juegos de azar, y demás? Todo muy bien descrito, además de las intensas ganas de visitar un lugar como aquellos, y el conocimiento que nos deja sobre este tipo de juegos. Sin embargo, me quedé con la sensación de que esperaba más del 007. Igualmente lo recomiendo, si son más de las cosas cortas y que se desarrollan en otra época.
Música. ¿Qué sería yo sin la música? Sin embargo, dejé al típico pop comercial que amaba hace menos de dos años; por el indie pop/rock y sus profundas letras, llenas de sentimiento y cosas verdaderas. Aquí una reseña de bandas, cantantes, y canciones que no estaría mal escuchar alguna vez ;)
- Bastille. Esta banda británica "la rompe", tiene letras profundas, además de la voz del cantante principal que tiene un amplio registro. Sus éxitos son "Pompeii", "Bad Blood", "Things we Lost in the Fire", y otros más. Aunque no hace mal escuchar otras canciones como "Icarus" o "Durban Skies". No se van a arrepentir de haberlos escuchado, se los prometo.
- George Ezra. Si lo escuchan sin mirar el vídeo, van a pensar que es un hombre de barba, voz profunda, cerca de los cuarenta. Pero este "inglesito", de 21 años, rubio, flaco, y alto ha sorprendido a más de uno. Muchas de sus canciones se desarrollan en diferentes ciudades europeas, y su sonido country nos saca una sonrisa siempre que lo escuchamos. "Budapest", "Did you Hear the Rain?", o "Cassy O'" son temas que muestran lo talentoso que él es.
- John Newman. John Newman ha estado en el mercado cosechando éxitos desde el 2013, sin embargo, yo lo descubrí a fines de el año pasado. Un cantante lleno de personalidad, ritmo soul, música pegadiza que hacen a uno querer bailar, ritmos que probablemente nuestros padres bailaban. "Love Me Again", "Cheating", o "Try" son temas que con tan solo escucharlos una vez, nos dan ganas de bailar hasta no poder.
- London Grammar. ¡Qué voz tiene Hannah Reid, su cantante principal! ¡Y qué música tan asombrosa hace la banda en sí! Este trío británico nos deleita con su indie rock/pop, y nos muestra el amplio registro que su cantante principal tiene. "Wasting My Young Years", "Nightcall", o "Hey Now" (les va a sonar del anuncio de Dior), muestran el trabajo puesto por la banda en crear maravillas o llamándolas en inglés "masterpieces".
- Daughter. Este trío debe ser llamado europeo, ya que está compuesto por una vocalista inglesa de ascendencia italiana-irlandesa, un guitarrista suizo, y un percusionista francés. Las letras profundas, que abordan temas reales; así como la paz que nos transmite la música, nos dan ganas de escucharlos una y otra vez. Les recomiendo escuchar "Youth" o "Amsterdam".
- Portugal. The Man. Esta banda originaria de Alaska nos trae un sonido que nos pone de buen humor, especialmente en épocas de verano; así como letras verdaderas, y ganas de escuchar una y otra vez. "Creep in a T Shirt" o "Modern Jesus", no deben dejar de escucharse.
- Rumour - Chlöe Howl.
- Sweater Weather - The Neighbourhood.
- I'm not the Only One - Sam Smith.
- Maps - Maroon 5.
- Chocolate - The 1975.
- Chandelier - Sia.
- Animals - Maroon 5.
- Like I Can - Sam Smith
Por ahora, eso es todo. Espero que les gusten estas sugerencias que les puse anteriormente. Nos vemos la próxima :)
martes, 6 de enero de 2015
Feliz 2015
Pero bueno, ahora a hablar de que estoy de vacaciones y empecé este 2015 con muchos proyectos que cumplir en este año.
-Uno de ellos es fotografíar las casas más lindas que hay en este balneario. Uno pensaría "¿Qué loco/a hace eso?", pero sí, yo lo estoy haciendo. Haya gente afuera o no, les guste o no a los dueños; para mí la arquitectura de estas casas es arte y quiero que el mundo las vea.
-Otro es seguir viajando. Descubrí que en verdad me gusta, y me saqué los miedos. No me importa si es dentro de mi ciudad o no: la cuestión es viajar.
-Mantener el blog más activo. ¡¡Les prometo que va a pasar!!
Por ahora este es el primer post de ojalá muchos este 2015. Nos vemos pronto :)
viernes, 31 de octubre de 2014
De como un cuadro asusta a las personas
Todo se remonta a hace algunos años atrás, cuando paseaba por los pasillos de un memorable edificio de la costa uruguaya, en la noche. Me dirigía hacia una de las terrazas de ese lugar, más precisamente a la del tercer piso; y antes de ingresar a dicho lugar, se debe pasar por un pasillo amplio, oscuro, y lleno de cuadros y fotos antiguas. Mis curiosos ojos miraban en todas las direcciones, y allí encontraron aquel cuadro que hasta el día de hoy sigue dándome escalofríos por la forma en la que los personajes me miran y los sentimientos que transmiten.
El cuadro muestra a una mujer apoyando su cabeza sobre sus manos, y mirando directamente hacia un vacío, que bien podría ser donde estamos nosotros. A su lado hay un hombre (o al menos a mí me da esa sensación), usando una especie de turbante en su cabeza, y mirando hacia un costado. Ambas personas están en una mesa y allí aparecen también copas. La habitación es sombría, y en el fondo solo se aprecian los colores rojo y azul. Sí, señores; estoy hablando del cuadro "Los dos saltimbanquis".
Desde aquel momento, tuve miedo de cruzarme con ese cuadro, ya que parecía que en cualquier momento uno de los personajes saldría del lienzo, y me hablaría o asustaría. Sin embrago, hoy en día le tengo mucho respeto a esa obra, la cual proviene de la época en la que su autor pintaba personas cuya situación era miserable y pobre. De allí podemos deducir esas miradas tan profundas y llenas de sentimientos.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Nuestros "desafíos"
Hoy voy a hablar de desafíos, retos que nos imponemos nosotros mismos, y que, si bien no son retos complicados ni definitorios, son muchas veces divertidos e interesantes.
Hace algunas semanas atrás me dije a mí misma "¿Por qué no aprender algo básico en danés?", tras haber entendido los ingredientes de un producto que estaba en ese idioma. Sí, así bien raro fue. Por lo que el día siguiente usé el Internet para buscar información sobre eso. Ya se que aprender un idioma por medio de Internet no es la forma más eficaz, pero debido a que en mi país el aprendizaje de lenguas extranjeras es muy limitado, me vi obligada a hacerlo.
Así fue que aprendí como presentarme (decir "yo soy...."), aprendí los números, y algunos adjetivos. Sé que no voy a salir hablando el idioma de la nada, porque aún me falta aprender la pronunciación de algunas letras o porque no he recibido instrucción de otras personas, pero con saber algo lo bastante básico, me quedo conforme.
Otra cosa que he logrado, es la escritura en espejo. Sí, como lo hacía el mismísimo Leonardo Da Vinci. Por supuesto que no busco parecerme o decir que tengo cosas en común con este genio, porque no es así. Solo digo que esta habilidad puede ser rara.
Costosa al principio, luego escribimos fluidamente y no es necesario leer a través de un espejo; sino que adquirimos la habilidad para hacerlo como cuando leemos algo de izquierda a derecha.
jueves, 21 de agosto de 2014
Cuando las películas unen a las familias
A decir verdad, hacía un largo tiempo que no miraba una película con mi padre. Siempre uno de los dos se terminaba aburriendo y se iba; pero hoy, algo despertó dentro de.mí y.me dijo "¿Por qué no mirar algo con él?". Y así fue que lo hice.
Creo que ya tenía pensada la película desde hacía unos días: Rush. Esta trata de un tema del que ambos somos admiradores: Formula 1. Sí, soy fanática de este deporte, pero mi padre me supera ampliamente.
En fin, la película elegida habla sobre la lucha de dos corredores, su turbulenta relación del uno con el otro: James Hunt y Niki Lauda. Cuando mi padre se enteró de que trataba la película, no podía borrar la sonrisa de su cara. Y la misma nos conmovió, por más que ambos supiéramos la historia del austríaco, yo estaba cada vez más nerviosa antes de la escena del incendio de su auto, quizás mi padre no tanto...
Y que emocionante película... Actuaciones fenomenales, personajes repletos de caracter y sentimiento. No solo conmueve a aquellos que les gusta el deporte, sino a cualquier persona. Como un joven trabajador e inteligente (Niki Luda) se preocupa tanto por como está su auto y.como mejorarlo, mientras que su rival se la pasa de.fiesta en fiesta rodeado de mujeres (James Hunt).
La recomiendo totalmente, y creo que me ha abierto las puertas para no solo quedarme con los Schumacher qur supe ver y los Vettel que hoy en día veo, sino que saber que muchos otros hombres han hecho historia en este deporte. Así que cada vez que este heróico corredor aparezca en los boxes, no voy a quedarme viendo a mi padre admirarlo, sino que admirarlo yo también.
viernes, 15 de agosto de 2014
Diario del Viajero: Colonia del Sacramento
Historia:
La ciudad de Colonia del Sacramento fue fundada por conquistadores portugueses en 1680, con fines de arrebatar territorios a España y tener un punto estratégico a la salida del Río de la Plata. Con el paso de los años, la ciudad pasó de manos portuguesas a manos españolas, y viceversa. Hoy en día es Patrimonio Histórico de la Humanidad, declarada por la UNESCO.
Turismo:
Es un punto muy frecuentado tanto por el turismo regional, como internacional. Está ubicada a tan solo 55 km de Buenos Aires, y desde el puerto salen barcos hacia la capital argentina con mucha frecuencia. Sus pintorescas calles del barrio histórico, se conservan desde la época de la colonia; muchas de estas casas funcionan actualmente como museos o comercios, aunque hay algunas en las que vive gente. Las calles empedradas, el faro, la muralla son postales únicas de esta ciudad.
Algunos puntos que sí o sí deberían visitar:
- Calle de los Suspiros (foto). Quizás la postal más conocida de la ciudad la tomará aquí. Casas de la época colonial se conservan en esta calle hoy en día peatonal. Pintoresca y sencilla, imposible irse de Colonia sin una postal de esta callecita.
- Faro. El faro de la ciudad de Colonia del Sacramento cuenta con una altura de 34 mts, y se destaca por toda la ciudad. Se obtienen excelentes vistas panorámicas desde sus dos miradores, tanto de la ciudad, como de Buenos Aires en los días despejados.
- Muralla y Portón de Campo. El Portón de Campo y la muralla se conservan desde su construcción por los portugueses. Foto obligada allí, así como subir hacia la base de la muralla. Locales comerciales a ambos lados (cafeterías, boutiques, restaurantes).
También visitar:
Si bien la ciudad es bastante grande, también hay muchos puntos de interés dentro del departamento. Uno de ellos es Colonia Suiza (o Nueva Helvecia); es una colonia de suizos, alemanes, y austríacos en el sur del departamento. Las casas se caracterizan por tener un estilo típico de estos países, así como tener el escudo perteneciente a la zona de origen de sus propietarios. Otro punto de interés, es la Estancia Anchorena, actualmente residencia vacacional del primer mandatario. En sus primeros tiempos, perteneció a un importante empresario argentino, quien la donó al gobierno uruguayo. Visitas guiadas por el parque (faro, alrededores, vista de la casa del presidente, avistamiento de ciervos).
El Diario del Viajero:
"Si bien ya había ido muchas veces a Colonia, hacía mucho tiempo que no me daba una vuelta por esta pintoresca ciudad, por lo que decidí ir devuelta y disfrutar de este lugar. Además de las típicas visitas al Barrio Histórico, pude recorrer el departamento más a fondo. Colonia Suiza fue una de las mejores paradas: un muy lindo ambiente, que nos hace sentir como estar en otra parte del planeta.
El estar alojados allí, nos dio la ventaja de dedicar los días a visitar diferentes lugares. Para aquellos que visitan Colonia por primera vez, deberían enfocarse en conocer la parte histórica de la ciudad, así como otros puntos de interés como el Real de San Carlos o la rambla, ubicados también en la ciudad. Para aquellos como yo, que hemos ido ya muchas veces, que mejor idea que hospedarse en la ciudad e ir a visitar otros puntos. La Estancia Anchorena es un hermoso lugar al que no había ido antes y me sorprendió con su belleza; lo recomiendo como un paseo para pasar la mañana, excelente recorrido por el parque a cargo de los guías.
Esto es, en resumen, mis opiniones sobre viajar a esta histórica y pintoresca ciudad del suroeste uruguayo."
domingo, 1 de junio de 2014
Orgullo
Como ya sabrán, me gusta hablar sobre vivencias, hoy quiero escribir sobre algo que me pasó el otro día, que creo que me ha bajado a Tierra, o simplemente me ha mostrado que no hay nada malo con saber de donde venimos.
Estaba en una página en la que a través de mails, se puede hablar con personas de todo el mundo, cuando me llegó un mensaje de una chica de Londres, diciendome que le gustaría hablar con alguien de Sudamérica. Yo le respondí que lo mismo me pasaba con alguien de Londres. En su siguiente mensaje, me preguntó como se sentía vivir en éste continente, y allí viene el punto que quiero tratar hoy.
Nací, crecí, y sigo viviendo en Uruguay, ese país chiquito, rodeado por los gigantes de Brasil y Argentina. Mi país no es el más conocido del mundo ni del continente, tiene apenas tres millones de habitantes, una superficie de alrededor 176.000 km2. Fuimos colonia española desde tiempos de la colonia, y nos independizamos en 1825; pero no quiero dar una clase de geografía ni historia, sino que mostrar lo orgullosa que me siento de vivir aquí.
No le pude contestar que se sentía vivir en Sudamérica, ya que las únicas zonas que he visitado de este continente, es la región en la que vivo (Uruguay, Brasil, y Argentina). Le conté como se siente vivir en mi país, vivir en su capital: la más austral del mundo; como era la gente, la situación de ésta. Acá somos todos o descendientes de españoles o italianos, tenemos nuestras expresiones: "bizcochos", "garrafa". Tenemos nuestras costumbres: tomar mate, salir a pasear por la rambla, ir a alguna cancha los fines de semana, comer tortas fritas en invierno.
Los veranos no son tan tan calurosos, ni tan tan fríos. Las playas que hay en el Sur son una parada obligatoria, y si no se puede, se va a algún río o arroyo. Las vacaciones de turismo son para pasear por el país, y en las de julio, ir al cine es una de las actividades más realizadas.
¿Música popular? ¿Sociedad? ¿Juventud? ¿Diversión? Sí, los uruguayos tenemos todo eso y estamos orgullosos de eso.








